lunes, 9 de octubre de 2006

movimiento y luz

2 comentarios:

loreta_scars dijo...

¡me encanta!

tiene aire, es como la sensación que te queda cuando vas en un coche en pleno verano, esa instantánea de camino a una playa del cabo de gata, desértica, llena de luz, casi parece un cuadro de Turner...

jose_terres dijo...

En 1815, en la isla indonesia de Sumbawa, una bella montaña, inactiva durante mucho tiempo, llamada Tambora, estalló espectacularmente. Nadie que esté vivo hoy ha presenciado jamás una explosión tal. Lo de Tambora fue algo mucho mayor que todo lo que haya podido experimentar cualquier ser humano actual. Fue la mayor explosión volcánica de los últimos 10.000 años y 150 veces mayor que la del monte St. Helen.
Se habían esparcido a la atmósfera 240 kilómetros cúbicos de ceniza humeante, polvo y arenilla, que oscurecían los rayos del sol y hacía que la Tierra se enfriase. Las puesta de Sol eran de un colorido insólito, algo que captó memorablemente, J. M. W. Turner.