jueves, 27 de abril de 2006

Digestion psicotropica

Esto no me pasaba desde el dia que decidi cocinar un puchero un sabado a las cinco de la tarde. Tu madre nunca haria tal cosa; las madres saben que cuando se hacen cosas inexplicables llegamos a consecuencias de lo mas peculiares. Ese sabado en concreto, arruine mi vida, o mas bien las semanas siguientes de mi vida, aunque esa historia quizas la cuente en otra ocasion.
Hoy he almorzado en un restaurante mongoli, o mongolico, o como se diga. Un sitio donde cocinan personas de Mongolia. Le tengo dicho a Isa que no me lleven a esos sitios de bufet libre y menos aun cuando hay que continuar trabajando por la tarde. Porque al final, uno lo quiere probar todo y acabas tomando cuatro platos y postre, como hoy ha sido el caso. Tal cantidad de comida te provoca ya de por si una digestion pesada, pero si ademas has comido cosas de nombre impronunciable lo que tienes al final es una digestion psicotropica como la que he tenido hoy.
Ya al salir del restaurante estaba de lo mas desconcertado, pensando en el mensaje que le habia salido a Isa en su galleta de la suerte: "ama a las palomas, porque un dia ellas te construiran una estatua de increible altura". Pobre isa, lo de amar a las palomas es algo desagradable, mayormente porque huelen mal. En cambio yo estoy de lo mas ilusionado: "alguien te seducira la proxima semana". Lo he leido en todos los idiomas y en aleman suena super pervertido. Porque desde aqui te lo digo, un restaurante mongolo, o como se diga, es de lo mas internacional, y las galletas de la suerte vienen en aleman, ingles, espagnol, frances y sueco. Y si no hablas ninguno de esos idiomas, deber ser que no tienes mucho futuro.
Al llegar al despacho no me lo puedo sacar de la cabeza. Me empiezo a imaginar a una paloma, con un mini casco de plastico blanco y una vara de mando chiquitilla, una paloma perito, dando instrucciones a una cuadrilla de palomas obreras en camisetilla interior y pantalon vaquero, en plena construccion de la estatua. Menudo trabajo para las pobres! Es que no es una estatua normal y corriente, es una super alta. Pero super alta a escala huma o a escala paloma? Mira no se, pero tengo otras cosas de las que preocuparme. Tanto eructo como llevo ha acabado formando una nubecilla amarillenta de tufo sobre mi cabeza. Y lo peor es que mi compagnero de despacho lo ha notado tambien. La mira de reojo (porque es ingles, y los ingleses son, ante todo, polite como ellos solos) un poco asustado, pensando que si alguien entra por la puerta, el golpe de aire frio puede transportar esa nubecilla sobre su escritorio, hacerla condensar y acabar desencadenando sobre el una tormenta de gambas en tempura.
Intento volver al trabajo, mi trabajo parche, que esta bien, pero es un trabajo parche, a la espera de una entrevista que no llega. La entrevista.
Me dijero que seria en julio del agno pasado. En aquel mismo momento deberia haber dejado de trabajar y solamente esperar. Y entretanto, dedicarme a hacer punto, una bufanda. Y no haber parado ni haber hecho otra cosa en todo este tiempo. Te imaginas?, ahora seria enorme, como de un par de kilometros, llena de remiendos y cambios de color y de tipo de lana. Y el dia de entrevista me la pondria, y estaria alli, sentao delante de tres personas en traje, con mi bufanda dandome 15 vueltas al cuerpo, saliendo por la puerta, bajando las escaleras, enrollada en los tornos de entrada, haciendo olas de colores en las escaleras mecanicas de la estacion de tren, recorriendo las vias del tranvia hasta llegar al pirulo de la Luisen Platz o quizas mas lejos.
Y cuando me preguntaran que he estado haciendo en todo este tiempo, les diria que esperar; esperar y tejerme una bufanda, no es obvio?. Y a lo mejor asi se darian cuenta del valor del tiempo, y de como a veces nos lo hacen perder, al ver ese fenomeno de bufanda... O quizas ni por esas.
Es casi la hora de irme a casa, y parece que la digestion esta casi terminada. Aunque seguro que en la bici intentare acordarme del apellido de Pretty Woman, cosa que nunca consigo, pero es que es lo malo de las digestiones psicotropicas, que te tienen toda la tarde de lo mas ocupado.

11 comentarios:

sinuitt dijo...

Me has dejado impresionada, tú has aprehendido "Como agua para chocolate"!!!! (Bitter süße Schokolade"?)

vengoroso dijo...

Esa forma de escribir, ese humor rallano en lo escatológico, la mención a LuisenPlatz... yo te conozco!
Y no resulta demasiado difícil atar cabos y deducir quién es tu colega esa que comenta arriba, que callaico que os lo teníais :-D
Y que pequeá es la intenné, hay que ver.
Si todo esto no os resulta ningún galimatías incomprensible, tengo noticias recientes de conocidos comunes que os podría hacer ilusión ver ;-)

loreta_scars dijo...

Vengoroso, no seas vergonzoso y dinos quien eres!
Also, und jetzt auf Deutsch, ich glaub´, ich muss mal bei Euch vorbeikommen!!!

Klingsor dijo...

Pues el caso es que yo creo que te conozco, pero, como diria yo mismo despues de un par de gin-tonics en la noche de ffm: du, wie heisst du?

sinuitt dijo...

Bei uns, beis uns??? Wann kommst du dann???

Klingsor dijo...

No me entero de nada, quien viene, o quien va y a donde? Mi apartamento es demasiado pequegno (yo lo dejo caer por si acaso)

loreta_scars dijo...

...pues en veranillo estaría bien ver los castillos esos que teneis por alli, ¿no?

Klingsor dijo...

Estaria total toll, pero es que luego nos falta un poco de Organisationsfaehigkeit y no hacemos nunca na de na...

vengoroso dijo...

Ya veo, ya...
Ich spreche kein deutsch.
Maar, omdat wohne ik nu in Vlaanderen, ik spreke een beetje Vlaams.
Pero vamos, que nos conocemos de antes, perra!
Una cierta francesita que conocemos esta muy contenta por cierta camiseta. Y su nena es preciosa, ya te/os mandare algunas fotos (si me escribis algun email de vez en cuando, que parece que desde que emigrasteis me teneis excluido de vuestras listas de contactos o algo asi).
Loreta, a ti no te identifico, asi que no se si te conozco o no :-/

loreta_scars dijo...

...así tiene más misterio...sin saber si me conoces o no...

Javier López Peña dijo...

Javier López Peña